La planta geotérmica mejorada que empezó a vender electricidad después de 23 meses
Fervo Energy conectó a la red el primer bloque de Cape Station, en Utah: 33 megavatios sacados de roca caliente y seca con pozos horizontales y técnicas heredadas del petróleo. Ahora tiene que demostrar que puede repetirlo.
Fervo Energy puso en operación comercial el primer bloque de Cape Station, una planta geotérmica ubicada en Utah, Estados Unidos. El 24 de septiembre de 2026, el sistema se sincronizó con la red eléctrica. Seis días después, el 30 de septiembre, comenzó a operar comercialmente y a generar ingresos bajo un contrato de compraventa de electricidad.
El primer bloque produjo 33 megavatios netos, suficiente para cumplir el umbral establecido en ese contrato. Fervo afirma que construyó y puso en marcha ese bloque en 23 meses, un plazo especialmente breve para una instalación que combina perforación profunda, un reservorio subterráneo creado artificialmente y una planta eléctrica nueva. (comunicado de Fervo)
Pero el anuncio necesita una precisión. No se trata de la primera planta geotérmica mejorada de la historia. Hubo instalaciones experimentales conectadas a la red, como la de Soultz-sous-Forêts, en Francia, que produjo electricidad desde 2010. La novedad de Cape Station es que sería la primera instalación EGS construida desde cero en un nuevo sitio que alcanza operaciones comerciales contractuales a escala de una central eléctrica. (Centro Común de Investigación de la Unión Europea)
Cómo se obtiene electricidad del calor subterráneo
La energía geotérmica aprovecha el calor interno de la Tierra. En una planta convencional, los operadores buscan un yacimiento natural donde ya coincidan tres elementos: roca caliente, agua y fracturas que permitan que esa agua circule.
Se perforan pozos hasta el yacimiento. El agua caliente sube por un pozo de producción y, en la superficie, entrega su calor para producir vapor o para calentar otro fluido. Ese vapor mueve una turbina conectada a un generador. Después, el agua suele volver al subsuelo mediante un pozo de inyección.
El problema es que los yacimientos naturales adecuados no están distribuidos de manera uniforme. La geotermia convencional funciona especialmente bien en zonas volcánicas o tectónicamente activas, donde el calor, el agua y la permeabilidad ya se encuentran juntos.
Un sistema geotérmico mejorado —EGS, por sus siglas en inglés— intenta fabricar la parte que falta. Si hay roca caliente pero el agua no puede circular por ella, se inyecta agua a presión para abrir fracturas existentes o crear nuevas vías de circulación. El agua baja por un pozo, atraviesa la roca caliente y vuelve a subir por otro, más caliente que al entrar. (Departamento de Energía de Estados Unidos)
El reservorio no es una caverna subterránea llena de agua. Es una red de fracturas dentro de la roca. Su funcionamiento depende de que esas fracturas conecten de manera suficientemente eficiente los pozos de inyección y producción.
Cape Station usa un ciclo binario. El agua geotérmica no tiene que convertirse directamente en vapor visible: transfiere su calor a un segundo fluido, que se vaporiza y mueve la turbina. Esto permite devolver el agua al subsuelo y evita que la planta dependa de un reservorio natural de vapor. (preguntas frecuentes de Cape Station)
El primer GeoBlock produce 33 megavatios
Cape Station no fue diseñada como una única central que debe completarse de una sola vez. La primera fase está dividida en tres unidades llamadas GeoBlocks, de aproximadamente 33 megavatios cada una. En conjunto, la Fase I debería alcanzar unos 100 megavatios.
El primer bloque fue el que llegó a la operación comercial el 30 de septiembre. Los otros dos todavía estaban en puesta en marcha y tenían como fecha contractual prevista el 1 de enero de 2027. También hay una segunda fase de 400 megavatios en construcción, con una fecha de operación prevista para 2028. (resultados de Fervo Energy)
Por eso, decir que “la planta completa” se terminó en 23 meses puede inducir a error. El plazo corresponde al primer bloque, no a todo el proyecto de Cape Station ni a sus ampliaciones futuras.
También es importante qué significa “23 meses”. La campaña de perforación del sitio comenzó en junio de 2023. Sin embargo, la cronología de Cape Station indica que la construcción de la planta eléctrica comenzó en octubre de 2024, después de obtener una aprobación regulatoria final. Por lo tanto, el plazo anunciado parece contar la construcción y la puesta en marcha del primer bloque de generación, no todo el desarrollo del terreno desde las primeras perforaciones. (cronología de Cape Station)
Pozos horizontales para aprovechar más roca caliente
Una de las principales diferencias del diseño de Fervo es el uso de pozos horizontales.
Un pozo convencional puede perforarse verticalmente hasta la zona caliente. Fervo, en cambio, baja varios kilómetros y luego curva el pozo para continuar de manera lateral dentro de la roca caliente. Así aumenta la longitud de contacto entre el pozo y el reservorio.
El diseño utiliza pares de pozos: uno para inyectar agua y otro para llevarla de regreso a la superficie. La sección horizontal permite que ambos recorran una zona más extensa de roca y crea más espacio para que el agua absorba calor.
Esta técnica procede en buena medida de la industria petrolera y gasífera. Fervo la probó antes en Project Red, un piloto en Nevada. En 2023, la empresa informó que había completado un par de pozos horizontales con tramos laterales de unos 3.250 pies, a una temperatura de 191 °C. Ese piloto alcanzó un caudal de 63 litros por segundo y una producción eléctrica de 3,5 megavatios durante una prueba de 30 días. (resultados de Project Red)
Project Red fue importante porque respondió una pregunta técnica básica: si era posible perforar los pozos, conectar ambos lados del reservorio artificial y mantener un caudal suficiente. Cape Station intenta convertir esa demostración en una operación mucho más grande y repetible.
Fracturar la roca en etapas y medir lo que ocurre
Perforar los pozos no alcanza. La roca profunda puede estar caliente, pero no necesariamente permite una circulación eficaz. Por eso Fervo utiliza estimulación hidráulica en múltiples etapas.
El procedimiento consiste en inyectar agua a presión en distintos segmentos del tramo horizontal. La presión abre fracturas naturales o crea nuevas conexiones. El objetivo no es simplemente fracturar la mayor cantidad posible de roca, sino construir una red que comunique los pozos sin que el agua se pierda en zonas que no contribuyen a la producción.
La parte difícil es que todo esto sucede a varios kilómetros de profundidad. Para controlar el proceso, Fervo utiliza fibra óptica distribuida y monitoreo sísmico. Las fibras registran cambios de temperatura, vibraciones y deformaciones a lo largo del pozo. Esos datos permiten inferir dónde circula el agua y cómo responde la roca.
El monitoreo también sirve para vigilar la sismicidad inducida. En una actualización publicada en 2026, Fervo informó que no había registrado eventos clasificados como “rojos” bajo su sistema de control durante el período analizado. El mayor evento reportado tuvo una magnitud local de 2,87. Eso indica que la empresa controla activamente el fenómeno, pero no significa que el riesgo sísmico esté resuelto para todos los proyectos EGS. (informe sísmico de Fervo)
La velocidad proviene de combinar varias piezas
No hay una única máquina que explique los 23 meses. El plazo surge de ensamblar varias decisiones de diseño y organización:
- Perforación horizontal: permite acceder a una zona más amplia de roca desde una misma plataforma.
- Estimulación multietapa: facilita construir el reservorio artificial por segmentos.
- Sensores de fibra óptica: aportan información durante la creación y operación del reservorio.
- Técnicas petroleras: Fervo reutiliza equipos, contratistas y conocimientos desarrollados para perforar y completar pozos no convencionales.
- Plantas modulares: cada GeoBlock puede construirse y ponerse en marcha sin esperar a que todo el complejo esté terminado.
- Construcción por fases: la empresa puede comenzar a vender electricidad con el primer bloque mientras continúa ampliando el sitio.
- Aprendizaje entre proyectos: Cape Station se apoya en los resultados previos de Project Red y en la experiencia acumulada durante las primeras perforaciones.
El Departamento de Energía estadounidense identifica precisamente la transferencia de tecnologías de petróleo y gas como un elemento central del avance de la geotermia mejorada. También señala que los EGS podrían ampliar la generación geotérmica hacia regiones que tienen roca caliente pero no un sistema hidrotermal natural. (Departamento de Energía)
Qué cambió respecto de los proyectos anteriores
Los primeros EGS demostraron que se podía crear un reservorio artificial y producir electricidad, pero seguían siendo proyectos experimentales o pilotos. El desafío ya no era solamente comprobar que el agua podía calentarse bajo tierra: había que construir una instalación suficientemente grande, conectarla a la red, cumplir un contrato de suministro y hacerlo dentro de un calendario comercial.
Cape Station representa ese cambio en tres sentidos.
Primero, el primer bloque tiene 33 megavatios, casi diez veces la potencia eléctrica anunciada para Project Red.
Segundo, no se trata solo de una prueba de producción. El bloque alcanzó una fecha de operación comercial definida en un contrato y empezó a generar ingresos.
Tercero, su diseño busca repetirse. La planta se divide en unidades similares y la compañía pretende que cada bloque posterior sea más rápido y barato de construir. Fervo dice que apunta a plazos de hasta 18 meses para futuros GeoBlocks, aunque ese objetivo todavía no fue demostrado. (comunicado sobre la operación comercial)
Por qué el hito puede ser importante
La energía solar y la eólica dependen de la disponibilidad instantánea del sol y del viento. La geotermia, en cambio, puede producir electricidad de manera continua porque el calor subterráneo está disponible día y noche.
Eso no vuelve automáticamente superior a la geotermia. Las plantas geotérmicas requieren perforaciones costosas y dependen mucho de las condiciones del subsuelo. Pero si el EGS logra funcionar en más lugares, podría aportar electricidad constante sin combustión y complementar a las fuentes variables.
La posibilidad resulta especialmente atractiva para redes con una demanda permanente, como las que abastecen centros de datos. Fervo informó que Cape Station tiene unos 900 megavatios contratados, aunque esa cifra corresponde a compromisos de capacidad futura. La potencia efectivamente operativa en este primer hito es la del GeoBlock 1: 33 megavatios. (anuncio de la primera electricidad)
La importancia del proyecto está, entonces, menos en la cantidad de electricidad que entrega hoy que en la posibilidad de haber encontrado una forma industrial de repetir el proceso. Si los siguientes bloques mantienen el rendimiento, los costos y los plazos previstos, el EGS podría pasar de ser una tecnología prometedora a una opción real para ampliar la generación firme y baja en carbono.
Lo establecido y lo que todavía falta probar
Está establecido que el primer GeoBlock de Cape Station se conectó a la red el 24 de septiembre de 2026, alcanzó 33 megavatios netos y fue declarado comercial el 30 de septiembre. También está establecido que Fervo utiliza pozos horizontales, estimulación multietapa, monitoreo de fibra óptica y una arquitectura modular de GeoBlocks.
Lo que sigue abierto es si ese resultado puede repetirse a mayor escala y durante muchos años. Todavía falta comprobar el costo final de la electricidad, la estabilidad térmica del reservorio, el consumo y la recuperación de agua, el comportamiento de los otros bloques y la capacidad de mantener bajo control la sismicidad inducida. La propia documentación corporativa de Fervo reconoce riesgos relacionados con la productividad de los pozos, la necesidad de perforaciones adicionales y la respuesta impredecible del subsuelo. (presentación de Fervo ante la SEC)
El dato más sólido, por ahora, no es que la geotermia mejorada ya esté lista para desplegarse en cualquier lugar. Es que una empresa logró llevar un primer bloque EGS de escala comercial desde la construcción hasta la venta de electricidad en un plazo de 23 meses, y ahora debe demostrar que ese primer caso puede convertirse en un método repetible.